Scratch es un sencillo pero potente lenguaje de programación visual que permite la creación desde juegos a proyectos más avanzados.
Scratch ha demostrado su eficacia en el aprendizaje de la programación y el desarrollo de la creatividad y del pensamiento lógico y estructurado. Prácticamente todo se lleva a cabo arrastrando y soltando elementos con el ratón, y modificando con el teclado únicamente valores numéricos, textos...
Con Scratch los alumnos trabajan en sus propios proyectos, de este modo aprenden sobre el proceso de diseño. Partiendo de una idea, tienen que crear el prototipo funcional (un modelo), y experimentar las soluciones que consideren necesarias para conseguir un producto final. Cuando estas ideas no funcionan tendrán que volver hacia atrás y corregir las líneas erróneas.